
En el segmento final de Monday Night Raw el COO de WWE, Triple H, decidió quien sería el retador en SummerSlam al WWE World Heavyweight Championship actualmente en manos de John Cena.
En principio el elegido fue Randy Orton, sin embargo, Roman Reigns apareció para atacarlo y terminaron llevando su pelea a backstge.
Esto le dio pie a Paul Heyman para aparecer y señalar los planes de The Authority no estaban funcionando y debían recurrir a Brock Lesnar.
Heyman argumentó que Randy Orton no había sido efectivo como primera opción, debido en parte a la amenaza de Roman Reigns, mientras que Seth Rollins era un buen plan B pero no había logrado deshacerse de Dean Ambrose, por lo que Triple H debía tomar el riesgo de aceptar a Brock Lesnar como plan C.
El COO aceptó y con un apretón de manos pactó la lucha entre John Cena y Brock Lesnar por el WWE World Heavyweight Championship en SummerSlam.
Heyman aseguró que su cliente Brock Lesnar conquistaría el WWE World Heavyweight Championship de la misma manera que conquistó la racha invicta de The Undertaker en Wrestlemania y le daría a John Cena la paliza de su vida.